Datos extraídos de "El norte de Castilla Digital" y escrito por "Clara Saavedra"
"El presidente de la Federación de Comercio y Servicio de Valladolid (FECOSVA) augura unos datos bastante negativos para el futuro de pequeños comercios de Valladolid.
Dice que han bajado las ventas un 5% respecto al año pasado en estas fechas. Desde junio se han destruido 100 establecimientos y prevee que el mes de noviembre será aún peor.
Respecto a la instalación de Ikea en Arroyo cuenta que: "Estos señores, como los que se quieren instalar en Arroyo, no vienen a pasar el día, sino a coger cuota de mercado. Al final, vamos a tener unos cascos históricos muy bonitos, muy peatonalizados, pero sin gente. Ikea, por ejemplo, tiene previsto que vengan al año dos millones y medio de visitantes y de esa cantidad más del 50% va a ser de Valladolid y si están allí no van a estar en Delicias, ni en el centro, ni en Parquesol. Esta empresa va a crear puestos de trabajo en Arroyo, pero los beneficios no se van a quedar en Valladolid mientras que el beneficio de la pequeña empresa se reinvierte aquí."
-Se critica que el comercio se queja mucho, ¿es cierto?
-Estamos en la semana de Renault. Es una empresa que lleva 50 años en Valladolid y que cambió la ciudad, pero cuando han saltado todas las alarmas, las administraciones han intentado echar una mano. La situación del comercio, que tiene más mano de obra que Renault en Valladolid, es igual o peor que Renault, pero no hemos sabido activar las alarmas necesarias.
-Conciertos como el del ’Boss’ o Depeche Mode que han ayudado a los hosteleros, ¿repercuten también sobre el comercio?
-Todo lo que se traiga influye. El problema que tenemos es que esos conciertos se hacen los fines de semana y el comercio está cerrado. Nosotros estamos animando a los comerciantes a que abran cuando se venda. Y a lo mejor hay que abrir un domingo y cerrar un lunes o un martes."
El fin de este artículo es la crítica, como casi todos los artículos de aquí, a un ámbito tan importante en esta vida como es el trabajo. Pero no criticar al trabajo, sino a las medidas que se toman por ambas partes, tanto del Gobierno Local como de las PYMEs vallisoletanas.
Las PYMEs: deberían modernizarse un poco, no digo ya en maquinaria (debido a su alto coste), sino en la forma de atender al cliente, en los horarios (como dice este experto en acoplarse a grandes eventos como los conciertos), en la presentación de sus productos, en posibles ofertas y posibles tarjetas de fidelización, en publicitar su negocio a través de internet, en el decorado de su tienda...
El Gobierno Local: debería dar más ayudas y más facilidades a nivel económico a las PYMEs, que son las que realmente mayor peso llevan y las que más dinero dejan respecto de lo que ganan, para que pudieran competir con éstas grandes empresas que se aprovechan de el poco costo de la mano de obra o de la materia prima que traen de otros países y que ésto repercute en el precio final.
Porque al fin y al cabo esas PYMEs que hoy se encuentran abandonadas por todo el mundo, son las que han sacado adelante el comercio vallisoletano antes de que las grandes multinacionales se instalaran en nuestro territorio y aún considerando la grandeza de las multinacionales, como bien ha expresado el presidente de FECOSVA, es mayor la mano de obra de los comercios que la de Renault por ejemplo.
Pero en un mundo globalizado donde el único ideal es el de multinacional que todo lo arrasa a su paso. .No le importan las personas ni las familias, sino el dinero y el poder. Es el comercio del más grande(multinacionales) que absorbe al más pequeño (PYMEs).
Con esta mundialización se nos quita la iniciativa a título privado, sólo nos convertimos en los trabajadores de algo superior y que en la mayor parte de nuestros casos ése algo no se encuentra ni en nuestro País. Con ello poco a poco vamos perdiendo nuestra indepencia económica y pasamos a depender de estas grandes empresas mundiales.
No es cuestión de aislarnos de todo el mundo, pero sí controlar bien de cerca a estas grandes empresas y protegiendo ante todo a nuestros comercios que son los que sustentan al fin y al cabo nuestra economía, y los que por lo general no nos fallan nunca, como podrían hacer las multinacionales.