Blogia
Amanecer

El negocio y la mentira del reciclaje

En esta sociedad en vez de evitar el problema ponemos un parche. Así funciona casi todo y nadie dice nada.

Me hace gracia ver todo los anuncios de reciclar, reutilizar las bolsas y demás objetos. Viene a ser lo siguiente: primero, en un mundo materialista y capitalista, producimos mucho más de las necesidades humanas. Hay una sobreproducción abrumadora en este mundo. Para producir todo no dudan las grandes, medianas o pequeñas empresas en arrasar todas las zonas de donde extraen o comprar las materias primas necesarias para la elaboración de sus productos o prestación de sus servicios. No importa acabar con todas las reservas de petróleo para usar el coche con gasolina, ni acabar con todos los bosques para fabricar todo tipo de muebles, hojas… Está a la orden del día, y sin embargo, todavía no he visto un anuncio donde se nos enseñe a consumir lo necesario o protestar por aquellos que están explotando el mundo. Mucho más fácil es pasar el problema a los clientes y haciéndoles pagar un precio extra por adquirir productos reutilizables, reciclables…

Me parece una farsa en toda regla esta publicidad de la que estamos siendo presas.

¡Llegó el coche eléctrico! Sí, bastantes años después de que hace muchos años algunas empresas emprendedoras sugirieran el problema de los recursos como algo a atajar lo antes posible. Y como no, ahora se saca tajada de lo no contaminante, lo reutilizable. ¿Por qué se iba a poner de moda si no? Pobrecillas aquellas grandes empresas que veían cómo su negocio se hundiría antes o después por la falta de materias primas. Ojo, que el coche viene a costar unos 60000€, no os vayáis a pensar que se han preocupado por el medioambiente.

¿Dónde estaban todos los Gobiernos para decir alto a la explotación de La Tierra? Nada, el negocio no interesaba en aquellas épocas.

Víctimas somos de ese comportamiento. Víctimas son los habitantes de Madrid con unos niveles de contaminación por encima de lo “razonable”. Víctimas son aquellos pueblos de la costa mediterránea y andaluza que han visto cómo su paisaje era arrollado por bloques y bloques de hormigón. Víctimas todos los ríos que antes eran cristalinos y ahora son más negros que el carbón.

Sí, hay personas preocupadas realmente por el medioambiente, pero no nos dejemos engañar por las buenas intenciones de las empresas y el gobierno que muestran en atajar el problema.

Y que no nos tomen el pelo a los usuarios, haciéndonos pagar (como siempre) todo lo que han generado los tiburones de negocios.

0 comentarios